13 de marzo de 2011

El conjunto español ha luchado por el triunfo en la jornada final de la Paris-Niza y, sobre todo, ha estado muy cerca de conseguirlo en la etapa reina de la Tirreno-Adriático con la colosal actuación de Andrey Amador. El joven costarricense (24 años) no se ha amilanado ante el temible perfil de 244 kilómetros que presentaba el recorrido y ha saltado nada más iniciarse la etapa junto a Malacarne (QST), Wegmann (LEO), Mouris (VAC) y Hayman (SKY), un quinteto que llegó a contar con once minutos de renta. A 30 km del final, Amador lanzaba un nuevo ataque –ya sólo con un para de minutos de ventaja sobre el grupo de favoritos- que le dejaba en cabeza junto a Malacarne en el inicio de un particular duelo entre los fugados y el selecto pelotón, en el que sólo Gilbert (OLO), Poels (VAC), Cunego (LAM) y Di Luca (KAT) lograban superar a Amador a escasos diez metros de la línea de meta.

Pese a no rematar con el triunfo, la exhibición de Amador ratifica en su tercer año en la máxima categoría, las esperanzas que sobre él se habían depositado después de ser uno de los más destacados amateurs del calendario español de la última década. “Ha sido una pena, pero me queda la tranquilidad de que he dado el 100% -decía un resignado Amador tras la etapa-. Sabíamos que era un día que podía llegar la fuga y había que intentarlo. En el final, no nos hemos entendido muy bien con Malacarne y eso ha hecho que la diferencia bajara tanto. Hemos coronado la última subida con veinte segundos y me he lanzado en la bajada, pero en los dos últimos kilómetros él no ha relevado y yo tampoco podía llevarle hasta la meta. Tenía esperanzas hasta el final, pero… así es el ciclismo. ¿Un punto de inflexión en mi carrera? Puede ser. Estos dos años han sido de aprendizaje y de aprender de los errores. Este tercer año lo había preparado muy bien, cuidando los detalles, pero el incidente en Costa Rica –estuvo tres semanas hospitalizado tras ser atacado por unos delincuentes- me retrasó todo y apenas llevo un mes y medio entrenando. Esto me va a dar mucha confianza y me demuestra que si haces las cosas bien, los resultados acaban llegando. Seguiré intentándolo”.

En la etapa final de la 46ª Paris-Niza, infernal jornada nuevamente en el plano meteorológico y protagonismo, un día mas, de Movistar Team en vanguardia de carrera. El vizcaíno David López se filtraba en la escapada de nueve corredores de la que saldría el ganador del día, Voeckler (EUC), al que López no podía seguir en la ascensión definitiva al col d’Eze, teniéndose que conformar con la quinta plaza tras una jornada de ciclismo épico. Por detrás, J.J. Rojas era 8º encabezando el selecto grupo perseguidor y demostrando que, de no ser por los dos inoportunos incidentes –pinchazo en la 1ª etapa; caída, ayer- tenia un triunfo en las piernas. La noticia negativa para Movistar Team llegaba de la mano de Xavi Tondo, que pasaba un mal día y, pese al esfuerzo de sus compañeros, perdía su privilegiada plaza en el top-ten de la general final, ganada por el germano Martin (HTC).

Yvon Ledanois, director deportivo de Movistar Team en Paris- Niza: “El balance es negativo en cuanto a la clasificación general porque no hemos conseguido meter a nadie delante. Está claro que nuestra baza era Tondo y hoy ha tenido un mal día. El grupo se ha cortado después de la bajada del puerto de 2ª y él no estaba entre los veinte que se han marchado. Hemos intentado acercarle, pero ha sido imposible y es una pena después de su buen rendimiento toda la semana. Pero hay que quedarse con lo positivo: con la gran etapa de David López y con el buen rendimiento general porque con el nivel que ha habido, hemos acabado terceros por equipos. Nos queda la rabia del infortunio de Rojas. Creo que tenía piernas para ganar, no una, sino dos etapas y hoy lo ha vuelto a demostrar, pero contra la mala suerte no se puede hacer nada. El equipo está muy bien y seguro que llegan las victorias en las próximas carreras”.



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