19 de septiembre de 2011


Lo primero es que el mero hecho de que se acuerden de ti para formar parte de la selección ya es gratificante y más, para todo un Mundial. Y personalmente, también me da la oportunidad de cerrar con un buen sabor de boca un año que no ha acabado bien por la caída y el virus de la Vuelta. El año pasado fue mi primer Mundial y se respira que es una carrera distinta a todas; es sólo un día pero te permite llevar un maillot todo el año, todos los que allí están han sido escogidos por sus selecciones, el palmarés que tiene… No tiene comparación con ninguna carrera. Este año, a mí me va a permitir la rabia que tengo por sacar el nivel que creo tenía en la Vuelta y además con una motivación enorme por ayudar a Óscar Freire a hacer historia y que consiga su cuarto maillot arcoíris.

Sobre todo, lo que más he hecho tras acabar la Vuelta ha sido intentar recuperar bien. Sesiones de masaje, de osteopatía… fuera de la bici todavía tengo molestias en el pie y las costillas de la caída en Talavera. El sábado ya hice un buen entrenamiento y esta semana se trata de no castigar el cuerpo, sino de mantener el tono porque el ritmo ya lo tienes en las piernas. El trabajo está hecho y más después de la Vuelta que hemos tenido, con esos desniveles y esa velocidad, o al menos la velocidad que a mí me parecía siempre alta… Cuando vuelves de una ‘grande’, parece que vas ‘muerto’, pero cuando entrenas con alguien que no ha estado allí te das cuenta de que esas tres semanas te dan un plus que es difícil coger con el entrenamiento.

Mi único objetivo es trabajar para la selección, fundamentalmente por un tema de agradecimiento por haberme llevado. Sé que si estoy allí es porque el año pasado trabajé muy duro y parece que les gustó. Me tocó estar desde salida hasta casi el kilómetro 200 para controlar una fuga grande que se hizo y este año mi función supongo que será parecido. Mi labor es controlar todos los cortes, que no nos pillen en un renuncio y que a Óscar le dé el menor viento posible y esté siempre en el lugar adecuado.
 

He estado viendo algunos vídeos por Internet, pero en imágenes nunca te transmite la sensación real de lo que es. En cualquier caso, parece más asequible que el del año pasado, que tenía un repecho muy duro. Me gusta porque no parece peligroso, ni duro para que venga un Gilbert y nos deje sin opciones. El sprint pica para arriba y eso hace que Cavendish no sea el favorito indiscutible. Creo que se nos puede adaptar bastante bien. Al ser un recorrido sencillo, seguro que hay muchos más aventureros que en un trazado exigente, en el que sólo están los más fuertes. La responsabilidad volverá a recaer en las selecciones que tenemos 9 corredores. Tenemos más margen para movernos o controlar los cortes, aunque luego se puedan aprovechar los países con menos representantes, como ocurrió el año pasado con Hushovd.
 

Tal y como está este año, creo que Gilbert es el máximo rival. Y Cavendish acaba de ganar alguna etapa en Gran Bretaña y eso es señal de que está en forma. Lo mismo que Hushovd. Y por supuesto, Freire. Tenemos una confianza total y más viéndole en Valonia, donde en un final muy exigente que no le va, ya hizo séptimo. Sabemos que está entrenando bien, como él suele hacer siempre para los Mundiales y esa mentalización que consigue para esta carrera da tranquilidad a sus compañeros.
 

SU TRAYECTORIA EN LOS MUNDIALES
2010: elite (ABN línea)



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