29 de septiembre de 2013

Un colofón inigualable para una temporada colmada de éxitos. Rui Costa se ha convertido en el primer campeón del mundo en ruta portugués de todos los tiempos tras imponerse en la cita universal de Toscana 2013, uno de los recorridos más exigentes de los últimos años -largo (272 km) y con las incómodas subidas a Fiesole y Via Salviati- aderezado por la fuerte lluvia que empapó a los corredores durante más de seis horas y provocó que tan sólo 61 de los 208 inscritos pudiesen alcanzar la meta. El portugués culminó una actuación estelar de los Movistar Team, ocho en seis selecciones distintas, que arrancó con el trabajo de grupo de Jonathan Castroviejo. El vizcaíno supo sufrir en las subidas y peleó por mantener a raya los ataques tras ser alcanzado su compañero de equipo Giovanni Visconti, uno de los grandes protagonistas de la carrera con un ataque desde lejos sólo alcanzado a falta de dos vueltas.

El italiano se puso al servicio de su líder de selección, Vincenzo Nibali, hasta el último giro, en el que un ataque de Rodríguez (ESP) configuraba una cabeza de carrera con dos azules entre los cinco hombres -Costa y Alejandro Valverde, frente al propio Nibali, Rodríguez y Urán (COL), que sufrió una caída en el último descenso de Fiesole- que habrían de jugarse las medallas. Otro movimiento de Rodríguez obligó a reaccionar primero a Nibali, a ritmo, y después a Rui, que con su movimiento a falta de kilómetro y medio, el cual Valverde no tuvo fuerzas para controlar, se colocó en la plataforma perseguida para esprintar en un mano a mano con Rodríguez y hacerse con el oro y el preciado maillot arcoiris, primero en ruta de Movistar Team en toda su historia. Las notas negativas del día para la escuadra telefónica -que alcanza los 30 triunfos en 2013- las dejaron las caídas de Nairo Quintana y José Herrada, ambas sin consecuencias pero que les apartaron de la lucha en el día de hoy.

DECLARACIONES:
Rui Costa: 
Llevar este maillot era el objetivo de toda mi carrera y aún no puedo creerlo. Tenía esta meta marcada. Un campeonato del mundo es como una lotería y es complicado ganarlo. Siempre es difícil, y más una carrera como esta, con tanta lluvia, sobre todo durante las tres primeras horas. Siempre pasas por altibajos; en algunos momentos no me encontraba bien, pero en la última vuelta las sensaciones han mejorado. Sabía que debía estar atento en Fiesole y supe salir al ataque final. También sabía que en Via Salviati sufriría, y sabía dónde debía atacar para poder cazar a Joaquim y jugármela con él al sprint. Pensaba lo mismo que todos sobre este Mundial, que Italia guiaría la carrera y que los españoles se preocuparían de mantener a Nibali a raya, así que había tomado una decisión sobre cómo correr antes de la carrera. Pero conozco bien a Purito y nunca me hubiese imaginado que le ganaría. Ahora queda terminar la temporaa; ya tendré tiempo de acariciarlo y saborearlo".

Alejandro Valverde: "No nos vamos a quejar: llevo cinco metales, y aunque el oro no haya llegado hoy, seguiremos peleando para hacerlo posible en los próximos años. Purito lo ha hecho perfecto, y ha llegado un momento en que pensaba que podía ganar. Al final, Rui ha arrancado muy fuerte. No desprecié sus opciones, sabía que era tan peligroso como Nibali y que no tenía que dejarlo marchar, pero después de 270 kilómetros las piernas no me respondieron y esos metros que cogió en la curva no los pude tapar. Debería haber estado ahí, pero no podía. Segundo y tercero es para estar contentos, y hay que dar la enhorabuena a Rui porque ha sido el mejor".

Declaraciones de Rui Costa gracias a www.biciciclismo.com



Partners 2017