17 de junio de 2014

La posición desde la que Juanjo Lobato arrancó su sprint en el final de la cuarta etapa de la Vuelta a Suiza -160 km eminentemente llanos entre Heiden y Ossingen- fue el motivo de la rabia del gaditano al cruzar la meta en 2ª posición, por detrás de Mark Cavendish (OPQ). En una etapa sin historia, con Teklehaimanot (MTN) y De Vreese (WGG) como únicos fugados y un control a placer de los equipos de los sprinters, los Movistar Team se centraron por un lado en cubrir las espaldas de Ion Izagirre -que sigue 7º en la general-, y por el otro, reservar energías para sus dos velocistas, el propio Lobato y un José Joaquín Rojas que dio los últimos relevos al andaluz tras ser 6º en la jornada de ayer.

El fuerte viento de cara y la ligera rampa de la recta de meta obligaban a guardar energías, pero esa misma posición trasera obligó a Lobato a hacer varios esfuerzos extra, que unidos a una pequeña encerrona contra las vallas al intentar pasar al lado de Modolo (LAM) hizo que  el de Trebujena, que rebasó como una exhalación a grandes nombres como Sagan (CAN), Kristoff (KAT) o Van Poppel (TFR), hubiese de conformarse con la segunda plaza. La opción para rehacerse llegará este mismo miércoles, en una quinta fracción con destino Büren y 184 km sin excesivas dificultades.



Partners 2017