7 de agosto de 2014

La victoria se ha escapado de las manos de Movistar Team por muy poco en el primer día de exigencia orográfica de la Vuelta a Polonia 2014. La superioridad numérica de la escuadra telefónica en la ascensión a Strbske Pleso (Eslovaquia) -franqueada en tres ocasiones para concluir 190 lluviosos kilómetros desde Zakopane, al otro lado de la frontera- no tuvo premio ante el empuje del ídolo local, Rafal Majka (TCS), que dio al traste con las esperanzas de un Beñat Intxausti que a punto estuvo de dar cumplida respuesta al trabajo azul.

La labor de respaldo vino por parte de un hombre: Adriano Malori. Buscó la calma para sus compañeros entrando en una fuga de catorce hombres durante la primera ascensión, perseguida con ahínco por parte de Garmin y Belkin, y después condujo en buena posición a sus compañeros -los Izagirre, Amador, Szmyd, Capecchi, Intxausti- hasta la base del puerto en la última ascensión. Ante el fortísimo ritmo -primero de Tinkoff y después de ataques sin margen como el de Weening (OGE)- y la escasa dureza de las rampas, la escuadra telefónica esperó hasta el último kilómetro, donde Amador (9º) e Intxausti (2º), con un potente sprint final, buscaron una victoria a la que también optó Ion Izagirre (3º).

Con cuatro ciclistas -Gorka Izagirre finalizó 15º- entre los veinte primeros y hasta seis -contando a Capecchi y Szmyd- en el pelotón principal hasta el sprint final, Movistar Team promete emociones en la exigente sexta etapa -174 km y ocho subidas puntuables- de mañana en Bukowina, preludio de la CRI y en la que Intxausti e Ion arrancarán como tercero y cuarto de la general.



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