27 de mayo de 2015

"Nadie cuenta con ella, pero la etapa de mañana será realmente exigente", advertía Chente García Acosta, director deportivo de Movistar Team, en Eurosport durante el transcurso de la 17ª jornada del Giro de Italia, última de recorrido suave antes de los tres días decisivos que arrancan mañana -170 km entre Melide y Verbania-.

"Ologno es un puerto muy duro, más a estas alturas, y lo que queda de Giro se va a hacer muy complicado para todos". Los diez kilómetros (al 9'5%) se coronarán en cualquier caso a 36 de meta, aunque sin terreno de descanso al encadenarse con los repechos de Piancavallo y Premeno -seguidos de dos largos descensos- en el tramo final.

El traslado de la 'Corsa Rosa' a terreno helvético no deparó sustos, más allá de un pequeño golpe de Juanjo Lobato en la rodilla derecha con su propia bicicleta y que requirió de asistencia médica. El percance no impidió al trebujenero esprintar hasta la 7ª plaza en la victoria de Modolo (LAM), sobre un pelotón seleccionado por las dos breves cotas previas y en el que Andrey Amador (34º) no sufrió para conservar su cuarto puesto en la general.

El costarricense sigue a 56" de Aru (AST) antes de la 'etapa incógnita' de mañana, el recorrido para fondistas -con tres grandes puertos- hacia Cervinia el viernes y la gran subida a Finestre (más Sestriere) que cerrará la general el sábado.

Clasificación



Partners 2017