12 de julio de 2015

Cuatro segundos han impedido que Movistar Team obtuviese uno de los éxitos más sonados en la disciplina que premia a todos por igual: la contrarreloj por equipos. Los 28 km entre Vannes y Plumelec de la novena etapa del Tour de Francia, con hasta tres tramos de ascenso -incluida la exigente Côte de Cadoudal en los últimos dos mil metros-, ha deparado un duelo impactante entre el conjunto de Unzué, los británicos de Sky y los americanos de BMC, campeones del mundo en 2014 y que se llevaron por centésimas el triunfo mientras la escuadra telefónica concluía en 3ª posición.

Fiel a su estrategia de cohesión de bloque, Movistar Team llegó al segundo punto intermedio, a sólo 8 km de meta, con sus nueve integrantes, recuperando la desventaja de 13" sobre BMC y dejándola en sólo 3", con Sky un segundo más rápidos. Un momento de descoordinación en el segundo repecho obligaba al conjunto azul, ya con Dowsett descolgado, a volver a unirse y seguir apretando y recuperando distancias, hasta el punto de llegar a pie de Cadoudal, reducidos a siete tras cumplir Erviti su labor, prácticamente con el mismo tiempo que BMC.

Finalmente, el 32'19" marcado en meta por Valverde, Quintana, Castroviejo, Anacona y un genial Herrada -Malori y Gorka Izagirre se soltaban al inicio del puerto- servía para que las dos puntas de lanza de Movistar Team se metiesen en el top-ten: séptimo 'Bala' (+1'50"); noveno un Nairo (+1'59") que vestirá el martes de blanco como 2º tras Sagan (TCS, líder de los puntos) en la clasificación de los jóvenes. Antes, mañana lunes, primera jornada de descanso en Pau, a la que los ciclistas llegarán en avión y el resto de la caravana, por carretera.

DECLARACIONES:

Eusebio Unzué: “El resultado en sí es magnífico, tanto en el puesto como en el tiempo; lo habríamos firmado antes de salir. Sin embargo, queda la sensación de haberlo perdido en un momento de la crono, precisamente la zona de más público, donde se ha roto un poco el grupo sin darnos cuenta y hemos perdido, calculo, unos 10-15” que nos han privado seguro de lograr la victoria. Los propios chavales son los más conscientes del error.

En cualquier caso, debemos quedarnos con la lectura más favorable. Es la pena que supone quedarte tan cerca de ganar una CRE en el Tour, lo que habría sido el espaldarazo y confirmación definitivos en una especialidad donde llevamos haciéndolo muy bien cuatro años, y el convencimiento de que se podía ganar. En resumen, sobre algunos de nuestros rivales directos hemos reducido desventaja -el caso de Alberto o Rigoberto-; con otros hemos aumentado diferencia, como son Nibali y ‘Purito’; y en los demás, las diferencias que ya teníamos se han incrementado de forma insignificante, con esos 3” sobre Froome y 4” con Van Garderen.

Los que salían como grandes favoritos han demostrado con hechos que están muy bien y ahora debemos afrontar con mucha calma la montaña, sin descartar a nadie. Seguro que los Pirineos depararán alguna sorpresa, y habrá que esperar a Plateau de Beille para saber realmente quiénes son los grandes favoritos. Este primer bloque de montaña va a ser una criba muy importante de cara a una última semana durísima y con el componente añadido del desgaste. Nosotros estamos contentos de cómo ha ido todo hasta ahora, al margen del tiempo perdido en la segunda etapa, y muy esperanzados".

Clasificaciones



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