13 de julio de 2015

Ante una nutrida presencia de medios de comunicación, Nairo Quintana y Alejandro Valverde han ofrecido en el hotel de Movistar Team en Pau una rueda de prensa con motivo del primer día de descanso del Tour de Francia, al que llegan en séptima y novena plazas de la clasificación general a menos de dos minutos de Chris Froome (Sky).

El acto ha comenzado con un mensaje de apoyo de ambos corredores a Ivan Basso, ciclista del Tinkoff-Saxo que anunciaba en la misma sala minutos antes su retirada de la prueba por la detección de un cáncer testicular. “En mi nombre y en el de todo el equipo, le deseamos la mayor suerte del mundo y nuestro respaldo al cien por cien”, señalaba Valverde, al que Quintana secundaba: “Es triste escuchar noticias así. Desde aquí le mandamos mucha fuerza”.

Quintana aún asegura sentirse “dolido” por el minuto y medio cedido en la segunda etapa, pero afirma que se ha salvado la primera mitad de carrera “en buenas condiciones. El equipo está completo, con un par de caídas pero sin complicaciones mayores, y rindiendo muy bien, como se vio ayer en la crono por equipos. Pienso que Pirineos, junto con Alejandro y todos ellos, serán un buen bloque para poner la carrera a nuestro favor”.

No se atreve el colombiano a hablar de favoritos: “Se han visto algunos detalles, pero son repechos muy cortos, de mucha potencia y explosividad, lo que no me dice mucho de quién está más o menos bien”. También cree que “cualquier día puede ser clave -la única diferencia entre Pirineos y Alpes es que unos llegan en la segunda semana y los otros, en la tercera-”, aunque sobre La Pierre-Saint-Martin, que se pasará mañana en la 10ª etapa, sí hablaba: “Es un puerto bastante regular, muy duro y en el que la temperatura puede jugar un papel importante -dicen que se suele calentar bastante-. Hace 15 días que no subo un puerto de tanta exigencia. Puede pasar todo al inicio, al final o no suceder nada, pero me gusta, como todas las montañas largas”.

Valverde coincidía en gran parte del balance de su compañero, y reseñaba que “tanto él como yo llegamos con buenas opciones para esta alta montaña", recordando que “va ser un Tour muy, muy duro para todos, en el que los nueve días que hemos superado pasarán mucha fatiga al final”, y donde “no hay nada perdido ni mucho menos”. A partir de mañana, sostiene, “todos los días son claves: o es llegada en alto, o se suben rampas como las de Mende, o se llega en repechos cortos. Eso sí: mañana, subir un puerto durante 50 minutos o una hora a tope puede ofrecer sorpresas, y aún más después del día de descanso, con el calor… puede ser un día para ver cosas importantes”.

Al tiempo que recalcaba, un día más, que el objetivo del murciano y todo el equipo es “ganar el Tour en París con Nairo”, con el que la cohabitación en carrera “no va a fallar”, reflexionaba sobre su momento de forma y lo mostrado en las últimas semanas: “Analizando el Tour y sabiendo que luego tenía que hacer Vuelta también, concluimos que, aunque esta primera semana era importante, lo duro venía ahora. Habíamos trabajado bien en altura, pero no machacamos con intención de llegar al 100% a la salida, sino en este momento. Estoy cerca o casi a tope, yo y todo el equipo. Vamos a luchar por Nairo y luego pensaremos en la Vuelta”.



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