15 de julio de 2015

Aunque costó casi 80 kilómetros formar la fuga del día, la exigencia final de la 11ª etapa del Tour 2015 se limitó al calor y al tremendo recorrido, con un encadenado final a través de las ascensiones al Aspin (1ª), el Tourmalet (Especial) y el más suave y definitivo Caurerets (3ª), que no asistió a ataques por parte de los favoritos.

El control del Sky del líder Froome mantuvo a raya un grupo que, a mitad de la segunda subida y por un breve movimiento de Astana, dejó el grupo en apenas veinte unidades -incluidos tres Movistar Team: Castroviejo, Valverde y Nairo Quintana- que completaron, con tan sólo algún que otro sufrimiento final como el de Nibali (AST) y los ataques finales de Mollema (TFR) y Gallopin (LTS), unidos los últimos 45 km de carrera. Por delante, Majka (TCS) se hacía con la etapa tras atacar en el Tourmalet.

Quintana continúa 3º en la general y líder de los jóvenes, a 3'09" de Froome, mientras Alejandro Valverde, que picó un par de segundos en el sprint de meta, mantiene su 4º lugar a 3'59". El conjunto telefónico se enfrentará mañana a otro de los días más exigentes de la Grande Boucle, quizás la etapa reina con 195 km y los pasos por el Portet d'Aspet (2ª), la Core (1ª), Lers (1ª) y final en Plateau de Beille (Especial).

DECLARACIONES:

Nairo Quintana: "Ha sido un día de muchísimo calor, demasiado. Se ha ido bastante rápido todo el día, ha habido muchísimos ataques de salida y al final se han ido para adelante algunos corredores que iban lejos en la clasificación general. Con la velocidad que llevábamos y sin oportunidad de hacer nada, a partir de ese punto, la intención nuestra ha sido un poco 'pasar el día' y esperar qué podremos hacer con el transcurso de las jornadas. Estas etapas se acumulan y el cansancio pesa en cada uno de nosotros. Hemos tenido buenas sensaciones y es lo importante; seguir día a día. ¿Atacar mañana? Podría ser posible, esperaremos sobre la marcha; vamos a ver qué tal está Chris y si me vuelvo a encontrar con buenas piernas, por qué no intentarlo. Según cómo vea a los rivales, podríamos mover la carrera con el equipo. La etapa de ayer era más importante para mí pero la de mañana también es muy exigente. Esperamos encontrarnos bien y que el equipo pueda hacer un buen trabajo”.

José Herrada: “Se ha intentado mucho de salida, buscando meter gente en la fuga del día, pero Sky no estaba por la labor de dejarnos a ninguno del equipo marchar. Aun así hemos endurecido por detrás e intentado filtrarnos por delante hasta el kilómetro 60, y hemos visto cómo la gente venía bastante tostada. Luego Astana ha puesto un ritmo que poco más permitía hacer. ¿Miedo a moverse entre los favoritos por ayer? No es tanto por eso, sino porque han vuelto a mostrarse fuertes. Hoy tenían gente adelante en todo momento, en el final quedaba muy poca gente por delante y no estábamos en las mejores condiciones para intentar atacarlos. Por de pronto estamos en posición de podio; ahora hay que seguir desgastando, intentar eliminar a Van Garderen y, más adelante, veremos si también mañana o quizás en Alpes, buscar desarmar un poquito al Sky”.

Eusebio Unzué: “Era previsible un escenario como ayer, aunque no en absoluto las diferencias y la ‘masacre’ que vivimos, y también era previsible lo de hoy. Posiblemente con un final más duro quizás alguien habría intentado más en el Tourmalet, pero eran veintitantos kilómetros de bajada y esta parte final tan ‘light’ hacía difícil que alguien se aventurara, pensando también en el ‘etapón’ de mañana. Hoy a los Sky les ha tocado trabajar un poco más; veremos si, según van pasando los días, van gastando el equipo y podemos encontrar algún día una opción a atacarle. Mañana no cabe duda que es otro examen y dará pie a otra valoración sobre las posibilidades de todos en carrera. Seguramente Froome no desaprovechará la oportunidad de volver a aumentar la ventaja; por otro lado, nosotros buscaremos ser capaces de estar con él”.

Clasificación



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