5 de julio de 2015

En una jornada en que las diferencias apuntaban a ser decisivas como consecuencia de la lluvia, de numerosas caídas y viento de costado en el último tercio de los 166 km entre Utrecht y Neeltje Jans -segunda etapa del Tour de Francia 2015-, Movistar Team mantuvo una cierta esperanza al ceder sólo 1'28" con sus dos bazas principales, Nairo Quintana y Alejandro Valverde, sobre un grupo de veinticinco unidades con Contador (TCS), Froome (SKY) o Van Garderen (BMC) destacados sobre el resto de favoritos.

Un enganchón de varios hombres de LottoNL-Jumbo cuando el pelotón marchaba enfilado a 50 km de meta descolocaba al colombiano y obligaba a todo el conjunto de Unzué, con Malori, Dowsett, Gorka Izagirre, Erviti, Castroviejo o un Anacona que se fue al suelo en dos ocasiones -con cortes en codo, pierna y nariz más un pequeño esguince de tobillo como resultado, sin que peligre su continuidad en carrera-, a insistir para mantener una diferencia que rondó siempre el minuto de distancia hasta que la segunda caída de Winner abría otro hueco imposible de volver a neutralizar. 

"Entre la lluvia y las caídas, tuvimos un poco de mala suerte", afirmaba Quintana ante los periodistas en el autobús de Movistar Team. "Hemos cedido un poco de tiempo, pero esperamos poder ir día a día recuperando. Supimos mantener el equipo, poder aliarnos con el Astana y evitamos que la diferencia hubiese sido más grande".

Por su parte, Valverde reconocía que no había sido "un día bueno. Una jornada muy complicada por el tiempo, con mucha tensión. Lo importante es que no hemos caído y que esto acaba de empezar”. El murciano explicaba que “Nairo iba adelante con Dowsett, pero el grupo ha empezado a partirse con el viento, ha comenzado a llover, se ha producido la caída, hemos girado a la izquierda hacia una zona de viento y los grupos se han seguido cortando y cortando por delante hasta que nos hemos encontrado todos detrás. A partir de ahí no ha habido nada que hacer, más que tirar”.

Unzué destacaba la "dignidad" con la que "se ha salvado el día. Sobre todo, estamos todos enteros, que es lo importante. Esto es el Tour. Es uno de los riesgos que podíamos encontrarnos. Cuando se ha caído Anacona por primera vez, el grupo ya venía muy estirado, casi a punto de romperse, y esa nueva caída ha partido todo. Se ha entrado inmediatamente a una zona de 'aire', con algunos metros perdidos, y ya no ha habido solución. Nos habría gustado perder un poco menos o, lógicamente, nada, pero después de cómo ha pintado la etapa, no diremos que satisfechos, pero hemos pasado el día relativamente bien, con las dos caídas de Anacona, pero todo el mundo ha llegado sin problemas. Ahora toca recuperar a Winner y, esperemos, encontrar días más favorables".

Mañana lunes, oportunidad de revancha para Movistar Team con la llegada al Muro de Huy (3ª) tras 160 km con el paso final por Ereffe y Cherave (4ª). Antes de la etapa de hoy, Valverde consideraba que “hay muchos favoritos; yo puedo ser uno de ellos pero no el único, ni mucho menos. Habrá que tener claras cuáles son las opciones del equipo, ver qué tal va Nairo y cómo va todo para saber si puedo disputar la etapa o no. Está claro también que será otra batalla entre los importantes de la general. En una llegada así no vas a perder el Tour, pero sí puedes perder unos segundos que, dado como están las diferencias últimamente en el ciclismo, pueden ser serios”.

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