24 de abril de 2016

Sufrimiento sin victoria, pero dando la cara. Esta Liége-Bastogne-Liège (248 km, Liège – Ans) pasará a la historia como una auténtica exhibición de lucha, dolor y entrega, los pilares del ciclismo. Bajo cero, lluvia, nieve, capas de ropa que sobraban cuando salía el sol y se echaban en falta minutos después con el temporal que volvía a acechar desde el infierno de Las Ardenas. Movistar Team, con los mismos héroes de la Flèche Wallonne, tiró del pelotón durante la mayor parte de la carrera y mostró de nuevo una clase magistral de trabajo en equipo.

El conjunto dirigido por José Luis Arrieta, -Dani Moreno, Carlos Betancur, Imanol Erviti, Rubén Fernández, Giovanni Visconti, Rory Sutherland e Ion Izagirre-, se dejó la piel por su líder, Alejandro Valverde, quien buscaba su cuarto entorchado. El murciano avisó del peligro de esta carrera si llovía y sabía que no arriesgaría antes del Giro, su principal objetivo. Aún así, la fuerza telefónica brindó el espectáculo que merecía la Decana. Una exhibición marcada por el colombiano Carlos Betancur lanzando un primer ataque a falta de 18 km y otro en la cota de Saint-Nicolas. 

Tras este ascenso llegaría el nuevo e incómodo invitado, la Rue Naniot -600 metros al 10% de desnivel y con adoquines-, cota situada a 2,3 km de la recta de llegada en Ans. Justo en este último tramo, cuatro corredores –Poels (SKY), Albasini (OGE), Costa (LAM) y Sánchez (BMC)- provocarían un corte que impediría al resto conectar por disputar la victoria. Finalmente venció el neerlandés Wout Poels, vigente ganador de la Volta a la Comunitat Valenciana. Valverde, ya sin opciones, logró cruzar la meta en 16º lugar. Una Liège sin diana pero evitando caídas y ofreciendo la mejor imagen de un equipo que luchó hasta el final.

DECLARACIONES:

Alejandro Valverde: “Primero quiero agradecer a todo el equipo, porque una vez más ha estado de diez y más con las condiciones que había hoy. De vez en cuando granizaba, nieve, luego lluvia, bajo cero…, ha sido realmente duro. Al final me quedo con una sensación rara y al mismo tiempo buena, pero he visto que mis condiciones siguen siendo óptimas de cara al Giro. 

Lástima hoy, creía que el pavé no iba a ser definitivo y luego ya no pude meterme en el sprint. Y bueno, pensé que aquí las condiciones serían peor que en Castilla y León, pero no he llegado a pasar tanto frío como aquel día. La confianza en el Giro sigue estando ahí, ahora tenemos unos días de descanso y ya pensando en el próximo reto”.

Clasificación



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