11 de mayo de 2016

Vale más atacar a tiempo que pronto. La concentración fue la clave de una 5ª y sinuosa etapa del Giro de Italia (Praia a Mare – Benevento) marcada por la tensión o “dureza psicológica” que avanzaba Betancur en la salida. Alejandro Valverde (13º) supo situarse en el último tramo -3,4% con pavé urbano- tras largos 233 km resguardado por todos sus compañeros, una maniobra que resta cuatro segundos respecto a sus rivales directos: Tom Dumoulin (TGA), que sigue de rosa; Vincenzo Nibali (AST), 6º en la general y con un segundo sobre el crack de Las Lumbreras. Por otro lado, el ruso Ilnur Zakarin (KAT), otro de los hombres a batir en la etapa de mañana con final en el alto, pudo zafar de ese corte y escala a la 8ª posición, a 8” del líder de Movistar Team.

Menos fortuna tuvo el ‘tico’ Andrey Amador (36º), obligado a bajar el ritmo tras una avería en su manillar y que le desplaza a la 18ª posición, pero a solo 3” de otro de los favoritos, Mikel Landa (SKY), 16ª en la general a 20" del 'Bala'. Una vez más, el bloque azul dirigido por Jaimerena y Chente obró una labor clave, preservando a sus hombres principales para culminar con buen tono en un estacazo final que anticipa el final de mañana en Roccaraso, puerto de 2ª categoría (157 km). "Será una jornada ya dura... aunque la de hoy ha tenido verdadero gran desgaste", afirmaba brevemente Alejandro en el hotel de Movistar Team tras la carrera.

Clasificación



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