7 de junio de 2016

Había logrado triunfos de todos los colores: atacando en llegadas de montaña, resolviendo como fino estratega en fugas uno contra uno o en sprints planos. Pero nunca con la raza y ante un pelotón tan granado de figuras como hoy martes en el Critérium du Dauphiné. Jesús Herrada explotó el magnífico nivel que vislumbran sus todavía 25 años de edad -cumplirá 26 en julio, ya en su sexta campaña de profesional- para hacer suya la rampa de Chalmazel (2ª etapa; 168 km) y estrenarse a lo grande en 2016 tras un atinado papel de Movistar Team en tierras francesas.

Los hombres dirigidos por Arrieta y Laguía supieron esperar su momento para dejarse ver. No fue hasta los seis kilómetros finales de ascensión, dejado atrás ya el desgaste de la Côte de Saint-Georges (2ª), cuando la escuadra telefónica, mayoría en un grupo de poco más de sesenta unidades, fue moviendo sus fichas. Primero con Dayer Quintana -en busca de Henao (SKY), uno de los muchos atacantes de nivel en los toboganes decisivos- y después, con Dani Moreno, que terminó de alcanzar a la fuga más peligrosa -un cuarteto con el local Gallopin (LTS)- y preparó el camino a Herrada, que con un demarraje inapelable, emulando a todo un Alejandro Valverde, hizo diana por octava vez como profesional y elevó a 22 los éxitos azules en 2016.

La victoria, la bonificación y los dos segundos con respecto al resto de favoritos dejan a Jesús en 6ª posición en la general, a 27" de Contador, con Moreno, a 1'13". Ambos son, a priori, las bazas para la general de un Movistar Team que tendrá mañana otra intrigante prueba en el final con la Côte de Sécheras (2ª), a sólo 21 km de la meta de Tournon-sur-Rhône. Por ahora, sólo queda seguir vibrando.

DECLARACIONES:

Jesús Herrada: Muy contento de poder ganar en un escenario tan importante, ante grandes corredores. El ritmo ha sido continuo y sin altibajos todo el día pero, a pesar de que Tinkoff ha trabajado toda la etapa, ha habido un momento en que la fuga se ha ido a 5 ó 6 minutos y eso ha obligado a Etixx a tener que trabajar fuerte. A ese ritmo antes del puerto lo único que podíamos y teníamos que hacer era ir a rueda y guardar fuerzas hasta las subidas.

El equipo ha sabido manejar muy bien la situación, llevándonos muy bien en el llano con Fran y Marc, Antonio siempre echando una mano y luego pendientes de los cortes con Rubén y sobre todo con ese ataque final de Dayer. Sabía cómo era la meta, sabía que me venía muy bien pero a la vez no podía gastar ni un gramo de fuerzas de más porque sólo tenía esa oportunidad, el sprint.

He intentado guardar ese ataque y he sabido mantener la calma hasta los últimos 500 metros, cuando Dani ha arrancado, se ha terminado de coger la fuga y he visto que podía rematar yo desde esa última curva. Estoy realmente feliz”.

Clasificación

Foto ©: Luca Bettini / BettiniPhoto.net



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