13 de mayo de 2017

Gorka Izagirre (Movistar Team) se brindó a sí mismo la mayor alegría en casi una década como ciclista profesional y estrenó el casillero de los telefónicos este sábado en la 8ª etapa del Giro de Italia, un recorrido de 189 km desde Molfetta hasta Peschici, por las colinas del Gargano en el sureste del país, donde el pelotón no encontró ni un momento de respiro. Tras una primera hora a casi 54 km/h de media, y después de ser retenida por el pelotón una fuga de dieciséis elementos que parecía tener visos de llegar hasta el final, Izagirre -inicialmente en labores de vigilancia- buscó su momento para comenzar a acertar al ataque: el descenso de Sant'Angelo (2ª), a 80 km del final.

El ciclista de Ormaiztegi se lanzó con decisión en busca de los grupos de cabeza, muy fraccionados por el ritmo anterior, y ante el acecho de QST y KAT en el pelotón hubo de responder los nerviosos movimientos de Conti (UAD) y Visconti (TBM). Con ambos corredores locales, Luis León Sánchez (AST) y Mühlberger (BOH), poco después descolgado, Gorka se fajó ataque tras ataque -llegó incluso a contar con una docena de segundos junto a Visconti en la penúltima subida a Coppa del Fornaro, a seis kilómetros de meta- sin que ningún movimiento surtiese efecto antes del repecho final (1.500m al 5%).

Sorteando una caída de Conti, Izagirre decidió arrancar a pie de ascensión y tomar unos metros decisivos para sumar su sexto éxito en la elite -tres Clásicas de Ordizia, una etapa en Luxemburgo '10 y la reciente Klasika Amorebieta en abril-, el más importante de su trayectoria. Por detrás, un grupo muy selecto de favoritos mantenía a Nairo Quintana (7º) y Andrey Amador (10º) en perfecta posición antes de la trascendental subida de mañana domingo. El Blockhaus (1ª; 13,5 km al 8,5%) cerrará el primer bloque de un Giro con mucho color azul hasta el momento.

DECLARACIONES:

Gorka Izagirre: "No estaba previsto entrar en la fuga, pero nos hemos tirado un poco para abajo en el puerto, iba gente de equipos peligrosos para nosotros y hemos decidido tirar para adelante y hacer camino. Al final hemos tenido la ocasión de disputar la etapa y la hemos aprovechado. Cuando se ha caído Conti justo delante de mí he dudado un poco porque aún quedaba casi un kilómetro. Pero he mirado para atrás, tenía hueco y ya solo quedaba ir a tope hasta meta. La verdad es que se me ha hecho largo, pero estoy contentísimo.

El triunfo significa mucho para mí; es la mejor victoria que he conseguido. He estado muchas veces dando al poste, muchas veces delante, pero lograr esto en una gran carrera como el Giro, para mi es la hostia. Y para el equipo también. De cara a lo que viene nos da una gran confianza. Nairo está fenomenal y todos los compañeros están muy bien como se ha visto hoy todos estos días. Hemos cumplido con solidez el objetivo que era llegar a mañana sin perder tiempo. Mañana empieza otro Giro y ya se van a ir viendo cositas".

Clasificación

Imagen (c): Luca Bettini / BettiniPhoto.net



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