24 de junio de 2017

El campeonato de España de fondo en carretera de mañana en Soria –prueba en la que ya se impuso en 2008 (Talavera) y 2015 (Cáceres)– será la última estación en el camino de Alejandro Valverde hacia el Tour de Francia 2017. El murciano de Movistar Team se presentará por 10ª vez en la ronda gala –doce años después de su estreno allí–, en la que hace dos años consiguió el podio final que había perseguido durante su trayectoria.

Valverde acumula en la Grande Boucle cuatro victorias de etapa –Peyragudes (12), Plumelec, Super Besse (08) y Courchevel (05)–, dos días con el maillot amarillo de líder, y en las últimas cuatro ediciones ha concluido entre los ocho primeros de la general pese a volcarse en muchas ocasiones en la ayuda a Nairo Quintana. El ciclista murciano, el más laureado del mundo (11 victorias) en 2017, analiza así su estado a una semana del comienzo del Tour.

El camino desde las Ardenas

Después de las clásicas estuve una semana parado, que aproveché para desconectar unos días de vacaciones, y enseguida me marché a Sierra Nevada. Allí entrenamos muy bien durante 23 días antes de ir a Dauphiné, donde tuve unas sensaciones muy buenas; no para ganar, pero sí estando cerca de las mejores. Y estos últimos días he subido a Andorra para recordar algunos puertos y, sobre todo, huir del calor que teníamos en el sur. 

Campeonato de España

Voy a Soria con la idea de hacerlo bien y de que el campeonato se quede en el equipo. Claro que me gustaría ganarlo pero tampoco es una obsesión. Creo que, sobre todo, será un gran entrenamiento de cara al Tour. He podido ver algo del recorrido y ya he visto que el circuito final no es llano pero tampoco excesivamente duro. Al final la distancia es la que lo va a hacer exigente. Está claro que somos favoritos porque somos muchos compañeros, pero luego te puede ganar cualquier otro rival, no hay que confiarse.

El Tour

Creo que lo afronto en un gran nivel, creo que con garantías para estar al lado de Nairo y del equipo que vamos a tener. Mi objetivo está claro y lo he dicho siempre: es ayudarle y nada más. Estaremos 100% volcados con Nairo. Luego la carretera está ahí y veremos cómo transcurre todo, porque está claro que no puedo perder mucho tiempo de cara a la estrategia para el equipo. Creemos que mi baza también puede ser importante tácticamente. Si no pasa nada y estamos cerca en la general, eso hará que los rivales tengan que vigilar a dos en vez de a uno y eso puede muy bueno para nosotros.

Al Tour le tengo mucho respeto, pero ya le he perdido el miedo. Me he adaptado  perfectamente a la carrera en los últimos años y voy no solo con ganas e ilusión, sino con la garantía de que tanto el equipo como yo lo vamos a hacer muy bien.

A Nairo le veo muy mentalizado. Está entrenando bien, con la mente fresca y es verdad que es el primer doblete Giro-Tour que hace, pero cuando ha corrido Tour y Vuelta siempre ha estado mejor en la segunda, por lo que creo que eso no a a ser un problema para él.

Rivales 

Veo a todos los rivales muy bien, pero a ningún candidato muy superior a los demás. A día de hoy, al que se le ve un poco mejor que al resto es a Richie Porte, pero en 21 días la carrera puede dar muchas vueltas. Froome está claro quién es y por lo que ha hecho otros años sigue siendo el máximo favorito, pero es verdad que a día de hoy no ha demostrado la superioridad de otros años. Alberto sabe llegar muy bien siempre al Tour, Bardet ya hizo 2º el año pasado… Todos los favoritos están muy parecidos, todos van a llegar muy bien y creo que puede ser un Tour muy abierto y muy bonito para el espectador.

El recorrido

La primera semana, como siempre en el Tour, va a ser muy nerviosa, pero me gusta que el quinto día ya haya una llegada en alto para romper un poco los sprints y calmar un poco la tensión en el pelotón. Será una semana exigente con la crono al inicio que también marcará diferencias.

Las etapas de Pirineos van a ser muy exigentes. La de 100 kilómetros parece que no, pero puede resultar durísima y más peligrosa que una larga. Seguramente se saldrá a tope y puede marcar muchísimo con la dureza que tiene el recorrido. La de Peyragudes me trae muy buenos recuerdos, pero cuando gané allí eran 140 y ahora son 215… Va a ser un día muy, muy exigente. En los Alpes ya conocemos todos los puertos y sabemos que son etapas durísimas, pero allí ya más que el recorrido lo importante es que el equipo esté bien y nos queden fuerzas. La crono final no la conozco, pero viendo la igualdad de fuerzas para arriba que tienen los favoritos, creo que puede decidir algunas de las posiciones entre los cinco primeros.



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