Víctor de la Parte

30 noviembre 2017
Víctor de la Parte

He luchado muchos años, ‘picando piedra’, acumulando muchas experiencias. A pesar de que tengo 30 años, creo que es un buen momento para dar el salto al WorldTour. Llegué tarde a la bici y creo que todavía puedo dar bastante de mí”. Tras correr en equipos de Grecia, Portugal, Austria o Polonia, Víctor de la Parte regresa a casa… e ingresa en lo más alto del ciclismo. Escalador, pero con buen ritmo para las cronos, el alavés -solo once años en competición- espera convertirse en un aliado fundamental para sus líderes en 2017 y aprovechar cuantas oportunidades disfrute durante su séptima campaña en profesionales.

Antes de llegar al WorldTour me faltó siempre un poco de calendario; de hecho, corría casi todo lo que tenían mis equipos. Por ello, llego aquí sin ninguna exigencia. No hay pruebas que tenga que correr sí o sí. Me harían ilusión las Grandes Vueltas, pues pienso que se adaptan a mis condiciones, pero cualquier prueba que dispute aquí sin duda va a ser de nivel. Movistar Team me aporta todo lo que necesito para ser un buen corredor, Eusebio Unzué sabe que podemos sacar mucho y le voy a poner todas las ganas y profesionalidad para hacerlo bien”.

 

UN TROTAMUNDOS. Pocos ciclistas españoles cuentan con más sellos en su pasaporte. Desde 2012 y hasta 2015 compitió  en equipos continentales de Grecia, Portugal y Austria –con este último logró su gran triunfo: el Tour de Austria (2.HC)– antes de vivir una nueva experiencia en el profesional CCC de Polonia, desde que dio el merecido salto al World Tour de la mano de Movistar Team en 2017. Un todoterreno también encima de la bici: buen escalador, notable contrarrelojista y brillante en carreras de fondo.

DEBUT EN EL GIRO. Su primera campaña en el World Tour fue más que satisfactoria y le permite´hacerse un hueco en el nueve del equipo azul en el Giro de Italia. Allí fue uno de los gregarios de lujo de Nairo Quintana, encargado de dinamitar el grupo de favoritos en los inicios de los puertos más selectivos. Individualmente, destacó contra el crono (6º en el Nacional, 9º en País Vasco y seleccionado por España para los Europeos), además de firmar una notable 11ª plaza final en la Vuelta a Suiza.

JOVEN VETERANO. Pese a contar con 31 años, es uno de los ciclistas más noveles del pelotón. No en vano, lleva apenas once años subido a una bicicleta. No pasó por categorías inferiores y debutó directamente en sub-23 después de varias salidas con la grupera de entrenamiento alavesa, en la que por entonces estaban los profesionales Joseba Beloki o Koldo Fernández de Larrea, e iniciando así una fulgurante carrera hacia el profesionalismo, que alcanzó en 2011 con el Caja Rural.

Pese a los constantes viajes que su complicada trayectoria deportiva ha requerido, consiguió acabar el grado en Magisterio Deportivo y se encuentra en la fase final de los estudios de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte.

 Su pareja, Amaia Martioda, fue ciclista profesional durante seis años y ahora es una reconocida dietista y nutricionista deportiva.