27 de julio de 2013

La valiente táctica de Movistar Team en la 33ª edición de la Clásica San Sebastián, única prueba de un día española en el selecto calendario WorldTour, se quedó al borde del triunfo con el segundo lugar de Alejandro Valverde tras los 232 kilómetros -con cinco cotas puntuables- en una lluviosa y exigente cita donostiarra. La labor de la escuadra telefónica desde el inicio de carrera, controlando una fuga inicial de cuatro hombres que llegó a alcanzar 11 minutos de margen, tuvo continuidad en la primera sucesión de pasos por Jaizkibel (1ª) y Arkale (2ª).

En la primera subida, José y Jesús Herrada se encargaron de controlar los numerosos ataques, entre los que el campeón de España haría camino en un grupo perseguidor que fue cazado en el segundo ascenso a Jaizkibel por un Movistar Team encendido, con sendos relevos a pie de puerto de Castroviejo y José Herrada antes del durísimo ataque a dúo de Alejandro Valverde y Nairo Quintana. El excelente trabajo del colombiano permitía tomar casi un minuto de ventaja a un grupo que llegaría a ser de trece ciclistas antes de pasar Arkale -con Valverde siempre bien colocado-, momento en que Gallopin (RLT) se aprovechó de la falta de organización para lanzarse por delante.

Valverde, en compañía de Roche y Kreuziger (TST) y Landa y Nieve (EUS), trató sin éxito de perseguir al francés en el tramo de aproximación hasta San Sebastián, debiéndose conformar con una segunda plaza que consuela la excelente labor de los hombres dirigidos por José Luis Arrieta y se suma al segundo puesto de Madrazo anteayer en Ordizia en un tríptico vasco que concluirá el miércoles con la disputa del Circuito de Getxo. 


DECLARACIONES / Alejandro Valverde:
 "Hay que estar contentos porque tanto el equipo como yo hemos hecho lo máximo para ganar. Sabíamos que éramos favoritos y desde el inicio hemos cogido la responsabilidad, aunque ganar cuando todos lo esperan es más complicado todavía. El equipo ha estado fenomenal. La idea era endurecer la carrera con Nairo en la segunda subida a Jaizkibel para reducir al máximo el grupo y que fuera un poco más fácil controlar y así lo hemos hecho. En la parte final se ha marchado Kreuziger y aunque he esperado un poco, a 1 km de la cima he tenido que arrancar porque era muy peligroso. He acabado de alcanzarle en la bajada, pero allí era imposible saltar a por todos y se ha marchado Gallopin. Teníamos esperanzas de poder cogerle porque cada vez nos acercábamos más y en el último repecho nos hemos quedado muy cerca, pero no ha sido posible. Iba con dos euskaltel y dos saxo y tampoco podía tirar más fuerte que ellos. Ahora me toca descansar unos días; tampoco mucho, porque esta semana entre unas cosas y otras tampoco he entrenado a tope, y ya a empezar a pensar en la Vuelta".



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