9 de junio de 2014

Lejos de los mejores en la contrarreloj de Lyon, su punto menos fuerte, Igor Antón se recuperó este lunes en la segunda etapa del Critérium du Dauphiné aprovechando su terreno predilecto: la montaña. Casi sin descanso en los 156 km entre Tarare y el Col du Béal (Especial), con cinco ascensos previos a la llegada, el ritmo de Sky y los ataques del líder, y nuevamente vencedor de etapa, Chris Froome causaron una gran selección en la que el vizcaíno de Movistar Team respondió de forma notable.

Bien pertrechada la escuadra telefónica hasta pie de puerto, con Visconti, Gutiérrez, Sanz y Erviti en labores de intendencia, Antón recogió el testigo de Intxausti -cerca del top-ten en la CRI- como la baza azul. El de Galdakao se quedó 'entre dos aguas' con el fuerte cambio de ritmo de Froome a 5 km de la cima: sin posibilidad de seguir al británico y Contador (TCS) y a pocos metros de entrar en el grupo perseguidor, con Kelderman (BEL), Van den Broeck (LTB), Talansky (GRS) y Nibali (AST), no se rindió y siguió manteniendo un ritmo fuerte en solitario que acabó conduciéndole hasta la 7ª plaza en meta, a 40" del dúo de líderes.

Con dos finales en alto todavía por cubrir el próximo sábado (Emousson) y domingo (Courchevel), el Dauphiné ofrece mañana su opción más clara para los velocistas en Le Teil (194 km), aunque el terreno incómodo antes de los últimos 40 kilómetros llanos dejará un cierto margen para las aventuras.



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