A 320 kilómetros de los Dolomitas

19 mayo 2011
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Aunque hoy era la última etapa del Giro 2011 antes de la montaña que se inicia mañana, a Movistar Team todavía le restan esta tarde 320 kilómetros hasta el hotel donde pernoctará en la previa de la primera etapa dolomítica con llegada al Grossglockner, en Austria.

Un traslado que impedirá la habitual rutina de recuperación de los ciclistas y que se sumará al desgaste de la jornada de hoy, la 12ª de la Corsa Rosa, con 184 kilómetros entre Castelfidardo y Ravenna resueltos al sprint con triunfo de Cavendish (Highroad), tras una llegada marcada por la caída a poco más de un kilómetro que ha dejado en cabeza a apenas diez ciclistas, un incidente que ha eliminado las opciones del velocista del conjunto azul, Fran Ventoso. “El equipo ha hecho un gran trabajo –explicaba el cántabro, que regresará mañana a España en un avión desde Venecia para descansar tras una larguísima primera parte de temporada, en la línea de meta-. Pero a 5 km me he descolocado un poco y la verdad es que no he arriesgado demasiado porque tenía el presentimiento de que hoy era el día de la caída. Ha sido una etapa tranquila, la gente llega bien y eso aumenta el peligro. Me da rabia porque era el último sprint, pero al menos no me he caído”.

Movistar Team afronta con su jefe de filas David Arroyo situado en la sexta plaza de la clasificación general las etapas decisivas de la carrera. A partir de mañana, llega el decisivo tríptico dolomítico con las llegadas en alto del Grossglockner (Austria); el Zoncolan, con el temido preámbulo del temido Crostis en la jornada del sábado, y Gardeccia, el domingo.“Van a ser tres días, ya a partir de hoy, con un desgaste tremendo, no sólo en la bici sino también en los traslados –apunta Arroyo-. Yo llego con ganas y con confianza, pero son tres jornadas muy duras. Cuando no estemos encima de la bici, vamos a ir de viaje en el bus y eso se va a notar, y mucho, en el cansancio. No hay prácticamente tiempo para la recuperación. Después de este fin de semana aún quedan etapas de montaña, la cronoescalada… pero yo creo que el Giro, aunque esta carrera es impredecible y hay que estar atento todos los días, se va a decidir entre estas tres etapas y la contrarreloj final. De lo que nos espera sólo conozco el Zoncolan, que subiré por tercera vez, y algo de la etapa del domingo. No he venido a reconocer los recorridos porque no me gusta en exceso; alguna vez lo he hecho y no me fue bien. El descenso del Mortirolo del año pasado, por ejemplo, que todo el mundo me recuerda, es la primera vez que lo hacía… Por ahora, estoy muy satisfecho de este Giro. Yo estoy bien y el equipo está rindiendo fenomenal, pero no quiero marcarme ningún objetivo concreto. Hasta ahora me ha ido bien ir día a día y así quiero seguir”. 


Mala suerte para Enrique Sanz en Lorraine
Por su parte, el Circuit de Lorraine ha disputado en tierras galas su segunda etapa, una jornada resuelta en un sprint masivo con triunfo para Chavanel (EUC) y en el que no ha podido entrar el velocista de la escuadra telefónica, Enrique Sanz. El joven navarro, reciente vencedor de etapa en la Vuelta a Madrid, ha sufrido un inoportuno pinchazo poco antes de la pancarta de 3 kilómetros para el final que ha arruinado sus opciones en en el día hoy -donde no partía Iván Gutiérrez, aquejado de un proceso infeccioso-. El galo Feillu (VCD) es el nuevo líder gracias a las bonificaciones, mientras Rui Costa sigue en la cuarta plaza a la espera de la etapa reina, que se disputa mañana sobre 206 kilómetros, con dos puertos de 1ª categoría en la parte final del recorrido.