Los números de un 2012 de ensueño

17 octubre 2012
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Resumen

Movistar Team cierra una temporada colosal en la que hasta 12 de sus ciclistas levantaron los brazos para sumar 29 victorias y en la que fue el único equipo en ganar en las tres grandes vueltas para concluir 5º en la clasificación mundial por escuadras tras 72 podios y 225 top-ten

Movistar Team mejoró en 2012 sus ya sobresalientes resultados en la temporada que inauguró el trayecto de Telefónica como patrocinador. La escuadra dirigida por Eusebio Unzué alcanzó los 50 éxitos como conjunto WorldTour desde el inicio de 2011 tras una temporada de récords. Único equipo del mundo en obtener triunfos en las tres grandes vueltas por etapas -seis GT’s consecutivas han visto a los azules levantar los brazos al menos en una ocasión-, el cuadro español se quedó a sólo uno de los 30 en esta temporada -con hasta doce nombres distintos, además de una contrarreloj por equipos, engrosando el palmarés- para situar a dos de sus hombres -Alejandro Valverde (5º) y Rui Costa (10º)- en el top-ten de un UCI WorldTour en el que terminaron quintos por escuadras y ser cuartos -con Valverde y en el plano colectivo- en el CQ Ranking, justo premio a la regularidad del bloque en todas las carreras del año.

Ocho caras nuevas dieron a Movistar Team el salto necesario para afrontar una temporada aún más cargada que la anterior -casi 300.000 kilómetros recorridos- y situarse de lleno entre los conjuntos dominadores del panorama internacional. Dos de los españoles llegados para 2012, Jonathan Castroviejo y Javi Moreno, reclamaron su hueco entre los más queridos por los aficionados. El vizcaíno, vencedor de la contrarreloj inaugural de la Vuelta a Madrid, realizó un verano brillante. Convocado para la selección olímpica como un aparente ‘tapado’, se descubrió con un ímprobo trabajo por sus compañeros en la prueba en línea -Valverde, Fran Ventoso y José Joaquín Rojas- y rozó el diploma (9º) en la contrarreloj; contribuyó al emotivo éxito en la CRE inaugural de la Vuelta en Pamplona, con dos días de liderato; y repitió presencia en la selección en los Campeonatos del Mundo. En aquella ronda española, en la que los azules se impusieron por escuadras, estuvo también un Moreno que coronó la labor de equipo en Castilla y León para llevarse la general, sin descuidar en ningún momento su trabajo por líderes como otro de los recién llegados: Alejandro Valverde.


   


Valverde, más fuerte y experimentado que nunca
El murciano tuvo una temporada tan larga como prolífica: tras una larga preparación, viajó a Australia en enero con grandes ansias de competición después de su año y medio de parón, y en su primera oportunidad, el final en alto de Old Willunga Hill, hizo bueno el trabajo de Movistar Team -con Madrazo y Moreno como baluartes- para alzar los brazos por primera vez y terminar segundo en el Tour Down Under. Desde ahí, una racha prodigiosa: triunfo final en la Vuelta a Andalucía, con éxito en la subida a Araceli de por medio; podio en París-Niza tras resolver un reducido sprint en el Lac de Vassivière; segundo en Amorebieta tras su compañero Visconti; noveno en la Vuelta a Suiza tras su descanso a mitad de temporada; y como colofón y símbolo de su regreso al máximo nivel, dos carreras inolvidables: el Tour y la Vuelta.

En tierras galas, y tras casi tres semanas de sufrimiento para todo el equipo -con la masacre de Metz en la séptima etapa, que mandó a Gutiérrez y Erviti a casa tras el abandono previo de Rojas-, el ‘Bala’ exprimió la última opción, la etapa pirenaica de Peyragudes, y se valió de la ayuda de Costa, Rubén Plaza y Juanjo Cobo para ser el héroe azul en la ‘Grande Boucle’. Tras ser de nuevo olímpico en Londres, Valverde fue uno de los tres protagonistas de la ‘Vuelta del regreso’ del ciclismo a la primera línea mediática en España, con dos triunfos parciales, dos maillots de líder -llegó a vestir los cuatro en carrera y se adjudicó ‘in extremis’ la Combinada y los Puntos- y un segundo puesto en la general forjado a base de espíritu ofensivo. El bronce en el Mundial de Valkenburg confirmó que Alejandro ha vuelto, si cabe, más fuerte que antes.

En el lado negativo del historial de Valverde quedarán dos caídas: la sufrida en la segunda etapa de la Volta a Catalunya, que le obligó al abandono y condicionó su rendimiento durante toda la campaña de clásicas de las Ardenas; y la espectacular montonera camino de Valdezcaray en la Vuelta, en la que cedió el maillot de líder obtenido 24 horas antes en Arrate y perdió 54 segundos que, mirando la clasificación general -1.16 entre el murciano y el vencedor final, Alberto Contador-, bien pudieron resultar determinantes en el desarrollo de la prueba.


   


Costa, Quintana y Visconti, nuevos guías
Rui Costa se convirtió en el otro gran hombre de Movistar Team con una temporada 2012 que alzó definitivamente su nombre a la primera línea del ciclismo mundial. Suyo fue el primer triunfo de los azules en una ronda por etapas WorldTour: la Vuelta a Suiza, donde demostró el aplomo necesario para capitanear un equipo después de vencer en la cima de Verbier. Siete días hubieron de trabajar sus compañeros, con Alejandro Valverde convertido en el mejor gregario posible: en el único momento de flaqueza del luso, camino de Arosa en el penúltimo día, fue su guía para mantener un maillot que conservó, tras otro gran sacrificio del murciano, en la meta final de Sörenberg. Enormemente regular -seis top-ten en pruebas del máximo nivel, incluido un podio final en Romandía-, fue el mejor movistar en la general del Tour y alcanzó cotas jamás visitas por un ciclista portugués. Con sólo 26 años recién cumplidos, lo mejor está por venir para el ‘poveiro’.

Otras dos incorporaciones, Nairo Quintana y Giovanni Visconti, demostraron calidad innata a la vez que compromiso y garra. El colombiano (22 años), gran apoyo de Valverde en el tríptico norteño de la Vuelta se hizo acreedor del honorífico título de mejor debutante en el WorldTour 2012 con seis triunfos, a cuál mejor: etapa y general en la Vuelta a Murcia, con un bravo descenso en Sierra Espuña seguido de una gran defensa en la contrarreloj; idéntico doblete en la Route du Sud, con toda una exhibición en los Pirineos camino de Arras; el Giro dell’Emilia, donde batió a rivales de talla mundial para lograr el último éxito del equipo en 2012; y, sobre todo, la etapa reina del Critérium du Dauphiné en Morzine, batiendo en duelo al tren de los Sky y al entonces vencedor en título del Tour, Cadel Evans. Por su parte, el italiano se convirtió en rey de Vizcaya -se impuso en las dos clásicas del territorio, Amorebieta y Getxo- al tiempo que ponía cara al esfuerzo final de Movistar Team en tierras italianas, contribuyendo de manera decisiva al triunfo de Quintana en Bolonia.


   


La cohesión de todo el grupo no fue impedimento y sí empuje para los éxitos individuales. Jóvenes como Jesús Herrada y Andrey Amador se estrenaron en el campo profesional: el manchego, en la lluviosa etapa matinal del segundo día en Asturias; y el costarricense, tras varios intentos previos, en la llegada del Giro de Italia a Cervinia, segundo triunfo del equipo en la Corsa Rosa -Fran Ventoso, coronado campeón de España un mes después en Salamanca y vencedor de etapa en Poitou-Charentes, fue el primero en Frosinone- y victoria de prestigio que generó un ‘boom’ a ambos lados del Atlántico, muy especialmente entre sus seguidores ticos. En aquel Giro pudo haberse consagrado Beñat Intxausti, a quien un catarro le impidió concluir en el top-ten a sólo dos días del final tras haberse llevado la general de la Vuelta a Asturias. El vizcaíno se repuso y acabó siendo una gran ayuda para Valverde en la Vuelta mientras lograba el 10º puesto final. Rojas, vencedor de etapa y líder en País Vasco, y Samoilau, campeón bielorruso CRI, completaron la cuenta de Movistar Team.