
Carlos se filtró en la fuga vencedora del primer día de Pirineos y fue batido solo por Peters (ALM) y Skujins (TFS); Mas resistió en el Peyresourde, concluyó a 40" de los principales favoritos y se ubica ahora 10º en la general.
Tras una semana con días tensos y otros más tranquilos, comienza el primer bloque de alta montaña del Tour: los Pirineos. Como primer plato, 141 km entre Cazères-sur-Garonne y Loudenvielle, superando el Col de Menté (1ª; 7 km al 8%) y el encadenado entre el Port de Balès (Especial; casi 12 km al 7,7%) y el Peyresourde (1ª + Bonus; casi 10 km al 7,8%), con final en rápido descenso.
El cambio de fechas se nota y los Pirineos no comenzaron abrasadores. Sí que habría calor en la salida, casi 30ºC, pero no en las subidas -unos 22ºC- ni mucho menos en las cumbres -17ºC-. Viento del norte, no excesivo ni determinante.

Carlos Verona: «Hemos podido estar en la pelea, tanto aquí delante como con los favoritos, y pese a que Enric ha cedido algo de tiempo, es un día para estar moderadamente contentos. Sabíamos que podía ser un día complicado, en el que fuese importante tener gente por delante por lo que pudiese ocurrir en los puertos, y por si acaso nos hemos filtrado en la fuga. Al final el pelotón ha acabado dándonos mucho tiempo y hemos podido disputar la etapa. Contento con las sensaciones durante el día, pese a que verte siempre cerca de la cabeza y no poder terminar de llegar hasta ella te deja un poco así-así. Como digo, contento por el rendimiento mostrado y por el esfuerzo en general del equipo».

Los Pirineos, y el primer trecho del Tour 2020, concluirán el domingo -ojo al horario: se terminará sobre las 16.30h- con otra etapa exigente, aunque quizás menos decisiva. 153 km entre Pau y Laruns, pasando el Soudet (3ª) por Issarbe-Hourcère (1ª) y el Marie Blanque (1ª), éste a 18 km de la llegada.
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