
Movistar Team muestra de nuevo su potencial de grupo con 50 km a toda velocidad al frente del pelotón en tierras riojanas, pero encuentra la más dura oposición de Roglic (TJV), Carapaz (IGD) y los grandes favoritos. Enric Mas, 7º en la cima, sigue quinto en la general.
La Vuelta visitaba este miércoles La Rioja con una octava jornada de 164 km entre Logroño y la cima de Moncalvillo (1ª), novedad en La Vuelta aunque ya utilizada en profesionales, hace un cuarto de siglo, durante la recientemente extinta Vuelta a La Rioja. Una subida muy exigente, con casi 9 km al 9,2%, precedida, a poco más de cuarenta kilómetros del final, por el Puerto de La Rasa (2ª).

La previsión hablaba de cielos cubiertos y alguna que otra lluvia en el inicio de carrera, pero la realidad fue más benevolente, con cielos muy despejados. Temperaturas frescas pero agradables (entre 10 y 15ºC) y predominio de vientos del oeste, no demasiado fuertes (entre 15 y 25 km/h).




Enric Mas: «El equipo ha vuelto a trabajar de 10 otro día más, como llevan haciendo desde que empezó la carrera en Irún, pero simplemente no me he sentido tan bien como esperaba y no he podido estar con los mejores. Solo puedo darles las gracias a los compañeros y a todo el staff por el apoyo y empezar a pensar desde ya en las próximas oportunidades, en Asturias y en la CRI de Ézaro, otras tres jornadas duras donde tendremos que seguir estando ahí. Sí que es verdad que me he distanciado un poco del podio de La Vuelta, pero creo que vamos a seguir con ganas tanto el equipo como yo para seguir intentándolo, pelear a tope e intentar disfrutar y hacer disfrutar a la gente en esta segunda mitad de carrera que viene».

Mañana jueves viviremos la segunda opción de sprint masivo de la carrera, adentrándonos por segunda vez en Castilla y León. Salida desde la Base Militar el Cid Campeador, en la burgalesa Castrillo del Val, y 158 km sin puertos puntuables camino de Aguilar de Campoo, en tierras palentinas.
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